Juventud de Martin Cid

Martin Cid
Martin Cid

Supongo que hay que poner el límite con los dieciocho así que me resumiré: bebía Jack Daniel’s y fumaba entre puros y pipa, los iba alternando. Ya llevaba una petaca.

De pequeño me decían que parecía un crío de cara. ¡Qué paradójico! Desde entonces todos dijeron que parecía mayor, jejje.

Cuando acaeció el desastre de la Selectividad (ahora os cuento), ya me tomaba un chupito antes de entrar en clase porque joer… aquello era duro y encima me hacían entrar a las ocho.

En fin, que en el cole este de curas (no lo he mencionado, lo sé), me dejaron por fin salir en el recreo y, claro… pues yo no volvía. A las once de la mañana empezaba unarutina bastante impropia que consistía en chupitos, puros y partidas de cartas, ajedrez… me iba a comer con mis padres, comía rápidamente y luego me pasaba la tarde en la taberna jugando al ajedrez y tomando vinos. (A la pregunta obvia: sí, a las cartas jugaba por dinero, se me daban bien). Ya en aquella época me sentía desencajado y, el problema de mi vida: no encajaba en ninguna comunidad.

Pero claro, llegaron los mayores y me pidieron pasta. Yo jugaba a los caballos y tal… pero seguía siendo un crío y los otros me pegaron dos tortazos para sacarme el dinero (ahora lo llaman bullying, ahora yo me cachondeo). En fin, que mi bachillerato (en aquellas era llegar hasta el COU), pues no me pude presentar a la Selectividad por Ciencias Puras porque había un tipo que me esperaba a la salida de casa para ‘zurrarme’ y eso. Así que nada, un añito perdido y a los seis meses me aburrí.

Y me puse a hacer Letras y como me gustaba leer y eso (ya me había tragado a los Dostoievski y demás Kafkas y tal). Ah, sí, ya había escrito una novela y una novela corta con catorce años. La novela corta la terminé para ligar, pero no ligué. Era la chica más guapa de clase, pero a mí me atraía otra cosa de ella:: estaba exenta de la clase de gimnasia. Para mí era un ser angelical por eso… vale, que era guapa y tal pero yo quería sentir qué pasaba por su mente cuando nos veía a todos haciendo el imbécil, con aquellos chándales ridículos. Total, que esa chica guapa fue mi primera lectora.

Ah, sí, que se me gustaban la programación informática, las mates y Kafka. Sí, sí, ya les dije que era rarito… y que además jugaba, bebía y era del Barça viviendo en Madrid. Me gustaba el gambito de dama como salida (hablo de ajedrez) y… como no siempre he sido tan buen cliente pero era majete, cada vez que entraba al bar me ponían esta canción (porque la camarera era muy maja, saludos, Raquel).

Allí me llevaba mis libritos (me leí el Quijote, por cierto) y escribía un libro que no terminé. Mientras, me tocaba las narices por la mañana en otro sitio, haciendo dos o tres asignaturas que no estudiaba. Claro que cuando mencionabas a Faulker, pues… como que se quedaban un poco con la boca abirta. No estudié nada, jugué mucho y escribía y tal.

Y al final eso de saber medio escribir me salvó la Selectividad (ya me habían dicho que lo hacía bien, y yo… pues me crecí).

Ah, por cierto, los exámenes de por la mañana me salieron de culo y contra el viento así que descubrí lo mejor de la Universidad: copazos a doscientas pesetas. Menuda castaña que levaba yo a las tres y media con los exámenes de la tarde (que por cierto, los bordé, campeón Martin). Desde entonces me di cuenta de la verdad inherente a la escritura: el alcohol.

Al final… entro en la Universidad de chamba y me digo yo… pues a Filología Italiana para cantar ópera y traducir a Dante. Como otras opciones eran más estúpidas aún, me metí en Periodismo en una privada porque tenían equipos para hacer cine (siempre me encantó) y yo con mi idea de hacer una peli (al final medio lo conseguí).

Índice de Biografía de Martin Cid

1.- Introducción
2.- Infancia
3.- Juventud
4.- La Universidad
5.- Diez Años de Relación
6.- Y Desde Entonces

Obras

Cañitas y Tapeo. 10 Historias "Casi" Románticas. De Martin Cid Muerte en Absalón. Martin Cid Madrid - Barcelona, Los Siete Partidos que Marcaron mi Crisis, de Martin Cid Los Siete Pecados de Eminescu. Martin Cid Desde el Vientre de la Sirena. Avance. De Martin Cid Grandes Autores de la Literatura, de Martin Cid Ariza, de Martín Cid e Isabel del Río Propaganda, Mentiras y Montaje de Atracción. Martín Cid Relatos. Martin Cid Sombras, de Martin Cid El Jugador ante el Espejo, de Martin Cid https://i1.wp.com/www.martincid.com/wp-content/uploads/2019/08/portada_def.jpg?resize=150%2C150&ssl=1