El cardsharing y el IKS, los formatos de piratería televisiva más utilizados

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La piratería es uno de los grandes problemas que atraviesa la televisión. Históricamente, esta actividad ilegal ha golpeado a la industria televisiva con servicios que ofrecen canales exclusivos a bajos precios. Aunque la ley condena esta práctica, este delito se ejerce en nuevos formatos que son más difíciles de controlar y sancionar.

El cardsharing y el IKS (Internet Key Sharing), son los métodos más comunes para piratear la TV de pago.

El primero funciona a través de una antena parabólica colocada en el techo de la casa, y usa la red de Internet para acceder a canales exclusivos. Cada contenido requiere de una clave, que la propia señal proporciona.

Por otra parte, el IKS funciona de manera más práctica. Los usuarios únicamente deben actualizar el firmware (soporte lógico) del decodificador y disfrutar de todos los canales en abierto. El procedimiento resulta más sencillo para los clientes.

Claramente, existe una gran facilidad para ejercer este delito. En el 2016 la consultora GFK reveló que el 87 % de los contenidos digitales consumidos fueron ilegales. Esto causó que el sector cinematográfico pierda aproximadamente 1700 millones de euros.

La liga española se suma a la lista de víctimas de este modus operandi. Emilio Fernández del Castillo, responsable de Antipiratería de LaLiga, afirma en una entrevista que se ha pirateado 113 millones de partidos. Esto representa una pérdida media de 300 millones de euros anuales.

Hace poco menos de dos meses, la Dirección General de la Policía arrestó a cinco personas vinculados a estos delitos. Los detenidos son acusados de pertenecer a una organización criminal y delitos contra la propiedad intelectual, defraudación al fluido de las telecomunicaciones y blanqueo de dinero.

La justicia actúa en contra quienes ofrecen este servicio y de la misma forma, contra quien lo consume.

En el artículo 256 del Código Penal español se establece que «el que hiciere uso de cualquier equipo terminal de telecomunicación, sin consentimiento de su titular, ocasionando a éste un perjuicio superior a 400 euros, será castigado con la pena de multa de tres a doce meses».

Como alternativa, el decodificador de TV de pago tiene beneficios invaluables, y siempre será mejor acceder a un servicio completo y exclusivo. Actualmente han despuntado aquellos con contenido digital sobre los que ofrecen contenido a través de una señala analógica, sobre todo porque resultan más económicos.

Los decodificadores ofrecen cientos de canales, y dependiendo del tipo de televisor que tengamos, podemos acceder a funciones con Internet, o incluso podemos conectarlo con un ordenador en casa.

Además, los decodificadores cuentan con una multitud de canales extranjeros, a través de los cuales podemos disfrutar de un contenido variado respecto a lo que ofrece la televisión nacional. Por otro lado, permiten navegar por distintos canales mientras miramos un contenido seleccionado.

Por otro lado, la competencia en el mercado de TV de pago ha beneficiado al consumidor, pues actualmente podemos encontrar servicios a precio muy cómodo para todos los bolsillos. En tanto, para aquellos que buscan contenido más variado y mayor calidad, hay paquetes que tienen más de mil canales, y su precio, por obvias razones, es mucho más alto.

Además, comprar un decodificador y probar de canales extranjeros resulta mucho más barato que contratar un servicio de pago. De manera que no necesitamos gastar mucho dinero para sentarnos a disfrutar en casa de nuevos modos de ver televisión.

Actualmente, los decodificadores TDT (televisión digital terrestre) permite cambiar a los televisores analógicos a digitales. Ya que sus prestaciones son realmente básicos, su costo es generalmente bajo. Por otro lado, los decodificadores por satélite permiten acceder a una elevada cantidad de canales. Y Ya que ofrecen más beneficios, su coste puede llegar a ser considerablemente alto.