Hoy es 14 de febrero y sí, es San Valentín, el Día del Amor, de los Enamorados y esas cosas. Os queremos dedicar un feliz día a todos vosotros, que seguro que os lo merecéis.

Bueno, antes de nada, feliz San Valentín a todos y, como el asunto del origen de la fiesta es un poco medieval y aburrido, os voy a contar otra que me da para más chistes.

El sábado pasado, estaba yo sin cita (para variar) y claro, me quedé en casa desvelado y meditabundo, pero estaba yo contento y demás, no porque tuviera ningún motivo para estarlo sino porque… ya saben… porque yo lo valgo. Total, que me pongo la radio a eso de la una de mañana (mala idea, no se repetirá) y me encuentro con un programa que dice, más o menos…

-Este programa va por vosotros, gente deprimida… para ese que conduce ahora, deprimido, para ése que está en un hospital pendiente de un ser querido que se nos va… para ése que está pensando en quitarse la vida.

¡Jo! ¡Si es que así no hay quien se anime!

Pues eso me da la idea para este San Valentín, así que… para aquellos que tenéis pareja y vivís en el idilio constante, para aquellos que está más acaramelados que los Osos Amorosos el Día de la Barra Libre en la Fábrica de Chocolate… ¡para esos nada de nada! Que ya tenéis bastante felicidad y encima vais por ahí cogiditos de la mano, repateando la felicidad a los demás.

Pues eso, que feliz San Valentín a los que estamos solos, tristes, abrumados… quejumbrosos, sumidos en una pena de quererte a mi pesaaaaaar. Sí, para todos vosotros que vuestro contacto con el sexo deseado se hace a través de la televisión o mirando de reojo a las parejas mientras os tomáis casi llorosos vuestro whisky y os pensáis seriamente en pediros otro, para vosotros que decís eso de que ‘estáis en lo mejor de la vida’ y que os (nos) engañamos con ese ‘pero qué feliz que soy estando tan solito’… para vosotros, chavales y chavalas sufridores y sufridoras… para vosotros va este gran y poderoso… ¡Feliz San Valentín!

Venga, para los otros también, que cuanta más felicidad haya por el mundo, mejor.

Eso sí, dejad un poco.

Sean buenos y amorosos.