El 21 de diciembre, la nave espacial Juno de la NASA pasará a sólo 5.053 kilómetros sobre las cimas de las nubes de Júpiter a una velocidad de 207.287 kilómetros por hora. Este será el decimosexto pase científico del gigante gaseoso y marcará el punto medio de la recopilación de datos de la nave durante su misión principal.

Juno se encuentra en una órbita de 53 días altamente elíptica alrededor de Júpiter. Cada órbita incluye un paso cercano sobre la cubierta de nubes del planeta, donde describe una trayectoria que se extiende desde el polo norte de Júpiter hasta su polo sur.

«Con nuestro decimosexto sobrevuelo científico, tendremos una cobertura global completa de Júpiter, aunque en una resolución aproximada, con pases polares separados por 22,5 grados de longitud», dijo Jack Connerney, investigador principal adjunto de Juno de la Space Research Corporation en Annapolis, Maryland. «En la segunda mitad de nuestra misión principal, los vuelos de ciencia del 17 al 32, dividiremos la diferencia, volando exactamente a la mitad de cada órbita anterior. Esto prpporcionará cobertura del planeta cada 11,25 grados de longitud, brindando una imagen más detallada de lo que hace que todo Júpiter funcione».

Lanzada el 5 de Agosto de 2011, desde Cabo Cañaveral, Florida, la nave espacial entró en órbita alrededor de Júpiter el 4 de Julio de 2016. Su recopilación de ciencia comenzó el 27 de Agosto de 2016, con un sobrevuelo. Durante estos sobrevuelos, el conjunto de instrumentos científicos sensibles de Juno investiga las oscuras nubes del planeta y estudia las auroras de Júpiter para aprender más sobre los orígenes, la estructura interior, la atmósfera y la magnetosfera del planeta.

«Ya hemos reescrito los libros de texto sobre cómo funciona la atmósfera de Júpiter y sobre la complejidad y asimetría de su campo magnético», dijo Scott Bolton, investigador principal de Juno, del Southwest Research Institute en San Antonio. «La segunda mitad debe proporcionar el detalle que podemos usar para refinar nuestra comprensión de la profundidad de los vientos zonales de Júpiter, la generación de su campo magnético y la estructura y evolución de su interior».

Dos instrumentos a bordo de Juno, la Unidad de Referencia Estelar y JunoCam, han demostrado ser útiles no solo para los fines previstos, sino también para la recopilación de datos científicos. La Unidad de Referencia Estelar (SRU, por sus siglas en inglés) fue diseñada para recopilar datos de ingeniería utilizados para la navegación y la determinación de actitud, por lo que los científicos se mostraron satisfechos al descubrir que también tiene usos científicos.

«Siempre supimos que la SRU tenía un trabajo de ingeniería vital para Juno», dijo Heidi Becker, líder de investigación de monitoreo de radiación de Juno en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California. «Pero después de hacer descubrimientos científicos en los cinturones de radiación de Júpiter y de tomar una imagen única del anillo de Júpiter, nos dimos cuenta del valor agregado de los datos. Existe un serio interés científico en lo que la SRU puede decirnos sobre Júpiter».

El generador de imágenes JunoCam fue concebido como un instrumento de divulgación para llevar la emoción y la belleza de la exploración de Júpiter al público.

«Aunque originalmente fue concebido únicamente como un instrumento de divulgación para ayudar a contar la historia de Juno, JunoCam se ha convertido en mucho más que eso», dijo Candy Hansen, co-investigadora de Juno en el Instituto de Ciencia Planetaria en Tucson, Arizona. «Nuestras secuencias de imágenes en time-lapse sobre los polos nos permiten estudiar la dinámica de los ciclones circunpolares únicos de Júpiter y las tormentas de gran altitud. También estamos utilizando JunoCam para estudiar la estructura de la Gran Mancha Roja y como interactúa con su entorno.»

Image Credit:NASA/JPL-Caltech/SwRI/MSSS/Gerald Eichstädt/Seán Doran
Image Credit:NASA/JPL-Caltech/SwRI/MSSS/Gerald Eichstädt/Seán Doran