El F.C. Barcelona sucumbió en la Supercopa de España en un partido que no tuvo historia dado el resultado precedente de 3-1 en el Camp Nou.

No, no tenía historia y el Real Madrid parece no tener rival a día de hoy. El equipo de Zidane hizo lo que quiso en la primera parte (y sin algunos de sus titulares) y el F.C. Barcelona parecía un equipo rendido antes de iniciar el encuentro. Ni Messi ni Suárez y parece que la marcha de Neymar va a ser verdaderamente traumática para un club que presumía de tener la mejor delantera del mundo.

A día de hoy, y como culé es duro decirlo, el Real Madrid es el mejor equipo del mundo de largo, de muy largo. Ni el Manchester de Mourinho le pudo toser, ni el Barça de Valverde le llegó a la suela del zapato. A día de hoy, los de Zidane son imbatibles y, además, poseen un banquillo que sería titular en casi cualquier equipo del mundo. Ni rojas, ni comité de apelación ni con Cristiano ni sin él, el Madrid no tiene rival y el Barcelona…

Sí, nos recuerda todo esto al calvario de Figo y nadie dice nada de los fichajes que están por venir que a todos nos parece que no solucionarán nada de nada en un equipo que, o Messi tiene el día, o se ve abocado a la mediocridad de un centro del campo que, seamos sinceros, ha tenido tiempos mejores y necesita una renovación. Antes llegaba desde la cantera, ahora Xavi no está y se le echa de menos e Iniesta no vive sus mejores momentos (los años pasan, siempre será nuestro ídolo).

La Supercopa deja tocadísimo al Barcelona, que busca soluciones desesperadas en una temporada que, mucho nos tememos, va a estar llena de complicaciones. Mal futuro para Valverde.