Cada 20 minutos, una mujer es diagnosticada de cáncer de mama en España. Según los expertos, la mitad de las muertes por cáncer podrían evitarse con tan sólo dos horas y media de ejercicio semanal

El pasado día 4 de febrero se celebró el Día Mundial contra el Cáncer y el próximo día 15 será el turno del Día Internacional contra el Cáncer Infantil. Se trata pues de un mes con especial énfasis en recalcar la importancia de la prevención, la investigación y un correcto tratamiento para reducir la mortalidad de esta enfermedad.

¿Estamos realmente concienciados de que unas pautas de vida saludable inciden en una menor incidencia de esta dolencia? Concretamente, del papel del ejercicio físico. Todos sabemos que practicar deporte es bueno, ¿pero qué papel juega en la prevención del cáncer? Según un reciente estudio de Geicam (asociación científica de carácter no lucrativo que lidera las investigaciones de cáncer en España), la reducción de niveles en sangre de los estrógenos que se produce como consecuencia de una actividad física regular sería la razón de este efecto protector. Estas hormonas juegan un papel frente a los tumores ya que les sirven de ‘alimento’.

Ejercicio en mujeres jóvenes, sinónimo de mayor prevención
Gracias a la muestra que se realizó sobre más de 1.000 mujeres con edades entre los 18 y los 70 años, se percibió que aquellas que practicaban unas dos horas y media de ejercicio a la semana tenían mejores resultados, es decir, menos probabilidad de sufrir cáncer. El estudio se hizo tanto con mujeres enfermas como sanas y un 50% de ellas premenopáusicas. Además, cuanto más joven sea, mejores son los efectos del deporte sobre la prevención.

El deporte también es positivo durante el tratamiento del cáncer
Los efectos del ejercicio moderado para aquellas mujeres en tratamiento son muy beneficiosos; entre los más destacados, reduce el estrés, alivia los problemas de sueño y el cansancio derivados de los procedimientos oncológicos.

En estos casos, el especialista es la persona indicada para evaluar la cantidad de ejercicio que la paciente puede hacer aunque por norma general se recomiendan actividades suaves como caminar, andar en bicicleta por terrenos llanos o practicar yoga.

¿El problema? El sedentarismo
Sin embargo, los hábitos actuales van muy desencaminados de lo que los científicos de Geicam han dictaminado. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el sedentarismo supone ya el cuarto factor de riesgo de mortalidad. Una mala práctica que dispara las posibilidades de padecer cáncer de mama en mujeres hasta un 70%.

En España, una de cada ocho mujeres sufrirá cáncer de mama a lo largo de su vida. Prevenir nuevos casos está de también de nuestra mano con la generalización de hábitos saludables, como el deporte, la alimentación y las revisiones para la detección precoz.