El Presidente Trump firma un decreto para la construcción del muro que divirá la frontera entre México y Estados Unidos.

Tres días en el despacho oval dan para mucho y si no que se lo digan a Donald Trump que en este tiempo ha tenido ocasión de enfadar al mundo entero, a cada cual por un motivo, y ahora toca lo que tocaba porque ya estaba anunciado y el Presidente Trump firma hoy miércoles un decreto para la construcción del muro en la frontera de México, una de las propuestas más polémicas de su candidatura y que, ahora, piensa cumplir.

¿Se acuerdan cuando todos decíamos eso de ‘bah, eso no va a hacerlo’ o ‘no se atreverá’? Pues aquí está y como mañana, también tocará escribir sobre Donald Trump, intentaremos ver de una manera histórica si este señor va a ser capaz de cambiar el rumbo de Estados Unidos y, por contagio, del mundo. Le han pedido calma pero parece que no, que sigue en la idea que le llevó a presidente de la nación más poderosa del mundo (hasta la fecha, a ver qué pasa con el PIB el año que viene).

Trump cumple sus promesas: los hispanos y el tratado del Pacífico

Mientras, Canadá da por roto el acuerdo con México si no está Estados Unidos (el acuerdo NAFTA), por lo que los canadienses no estarán tampoco muy contentos (de los mexicanos ni comento, no por nada, es que me parece increíble). Los hispanos, hispano-parlantes como yo… sin comentarios porque un poco dolidos sí que estamos, seamos sinceros. Incluso Angela Merkel, l canciller alemana, ha declarado que a ver si pisa un poco el freno. Desde el FMI advierten que… diplomacia, por favor. Pues no, en Manhattan se hacen así las cosas (algo sé, algo he oído) y así las hace Donald Trump, que ahora va a construir un muro que es algo más que un muro, algo que nos separa ideológicamente no de Estados Unidos (que seguirá siendo un gran país a pesar de quien gobierne) sino de propuestas ideológicas un poco caducas.

No fue Julio César el que lo inventó pero lo aplicó: divide y vencerás. Alguien por ahí ha tomado buena nota.

Opinó, Martín Cid.