Donald Trump. Fuente: flickr. Autor: Gage Skidmore
Donald Trump. Fuente: flickr. Autor: Gage Skidmore

Donald Trump ha anunciado nuevas medidas para empresas que antepongan sus intereses en el extranjero a la inversión propia. Ha anunciado que los impuestos estarán cercanos al 35%, mientras que reducirá drásticamente las de aquellas otras empresas que se decanten por la producción nacional.

Los intereses proteccionistas de Trump están claros y ya no engañan a nadie (que nunca lo pretendió, seamos francos) y con estas medidas no hace otra cosa que, en teoría, defender los intereses del americano trabajador medio. ¿Hará mucha gracia en las empresas? Me temo que no, y las grandes, que no fabrican en Estados Unidos tienen que optar ahora entre ocupar a americanos o seguir empleando mano de obra extranjera y pagar más impuestos (siempre y cuando sigan cotizando en Estados Unidos, que ésa es otra). Recordemos que, con la compra de Tim Hortons –y sólo por poner un ejemplo- la empresa Burger King se mudó a Canadá y el mismísimo Obama intentó poner medidas para poner (ya en aquel momento) freno a la fuga de grandes empresas.

Otra cosa que nos queda por ver serán los aranceles por vender en Estados Unidos, que nos tememos que subirán también. Es el modelo Keynes, ya lo sabemos y esperemos que le vaya bien en lo que antes llamábamos inocentemente economía globalizada que, ahora y desde la llegada de Trump, parece que puede que no lo sea tanto.

Q20 – Trump – Ford moving to Mexico, threaten with a 35% tax, private biz, trade pacts

Veremos qué pasa. Informó (o como dice V.L., o algo así), Martín Cid