Andress Iniesta. Fuente: Football.ua
Andress Iniesta. Fuente: Football.ua

Comienza el partido con la gran baja de Iniesta en el Barcelona. Piqé, recuperado, y el balón echa a todar. Estamos ante el gran partido, ante El Clásico, todo un Barcelona – Real Madrid (en el que no juega tampoco Bale). El Barcelona controla el juego pero sólo una ocasión de Sergi Roberto, que pidió penalti por mano de Ramos (no hubo, totalmente involuntaria), el Madrid defiende de maravilla y se empieza a llevar el partido a donde quiere. Ronaldo la tuvo en una primera parte muy disputada.

Empieza la segunda parte. Neymar saca una falta donde no la había… y Suárez remata solo. Grave, grave error de la zafa del Maddrid (Vzrane) y el Barcelona que se adelanta (no había tenido muchas oportunidades). Suárez podría haber estado en fuera de juego pero el gol sube al marcador y al Madrid ya no  sólo le vale defender y esperar la contra como había hecho hasta ahora.

Rakitic se retira y en san Andres, Andrés Iniesta… y el Barcelona empieza a encontrar su juego apoyado en el resultado favorable. Neymar, a pase de Iniesta, tiene una ocasión iniguablable para cerrar un partido en el que el Madrid, ahora, no se encuentra. Cómo cambia el fútbol, sobre todo con Iniesta en el campo. Messi tiene otra clarísima (a pase de ya saben quién).

Y entonces apareció él, cuando no quedaba tiempo, cuando el Madrid no jugaba a nada… Ramos, Sergio Ramos, el que siempre marca al final y resuelve los partidos.

El Barcelona sigue a seis puntos y la Liga se pone cuesta arriba.

La clave: el gol de Suárez, el gol de Ramos que puso las tablas.

El crack: Iniesta. Salió y cambió el partido.

Informó, Susana Gil.