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Hace unos días ya opinábamos sobre las famosas medidas económicas de los famosos y temerarios primeros cien días en la presidencia de Donald Trump que nos tiene a todos en vilo:

Donald Trump y el proteccionismo económico

Pues parece que tanto en Pekín como en Moscú se frotan las manos y ya están preparando un acuerdo para convertirse en la primera economía mundial (si las juntamos a las dos) y la ruptura de los pactos económicos (el TTP primero) llevarían a Estados Unidos a ralentizar su crecimiento económico y, por arrastre, al eje occidental. Las políticas keynesianas de Trump, un tanto fuera de época y lugar, han convencido a algunos (no sé a quién todavía, pero dicen que existen, como lo de Roswell) y parece que piensan aplicarlas.

Hace unos meses ya China se situaba al borde de Estados Unidos en el PIB pero no lo superó. Veremos qué pasa a los dos años de la ideología Trump.

Ah, no soy el único que duda de las medidas económicas de este tipo, aquí tenéis otro artículo mucho más fino que el mío que me corrobora en mis dudas:

Trump va en serio y China se frota las manos

En el artículo también se cita la (también famosa, sí) Guerra Fría y cómo la situación podría volver a repetirse años después. Nada descabellado, desde luego, aunque a lo mejor a algunos les interesa y la fricción, que provoca malestar y pérdidas para la mayoría, también provoca beneficios para unos pocos (y ya sabemos a quiénes).

Una pena todo esto y las consecuencias de la ruptura de los acuerdos van a ser catastróficas. Una vuelta atrás en el tiempo, un retroceso en las ideologías y todos estos señores del Alt-Right no sé muy bien en qué piensan.

Vamos a ver una serie de risa a ver si nos pone de mejor humor.