Hay que aceptarlo y la democracia es así, ése sería el resumen del primer discurso de Barack Obama tras la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. Obviamante, Obama pertenece al partido demócrata y no se va a alegrar mucho pero mantiene una actitud positiva y muy democrática ante el asunto.

Sí, hay que asumir las derrotas cuando se tienen y también hay que asumir que la propia Hilary Clinton perdió en las primarias con Obama gracias a una campaña no digo agresiva sino más directa y una mejor capacidad de comunicación, razones que también podemos argüir en la que, suponemos, será la última aventura electoral de Hilary Clinton.

El legado de Obama: 11.2 millones de empleos

Obama acepta la derrota como un caballero y a partir de ahora pasará ya a un segundo plano y veremos a ver qué hace Donald Trump en los apartados de política política exterior y empleo, en los que Obama creó 11 millones de puestos de trabajo y mantuvo la calma más o menos (no haberla armado en el mundo de hoy ya es bastante).

Ésa es la noticia y mucho me temo que echaremos de menos a Obama a pesar de los errores que pudiera haber cometido (tampoco es plan de entrar ahora). Le despedimos en la que será una de sus últimas intervenciones como presidente y, tiene razón, hay que mirar hacia el futuro y darle una oportunidad, por muy funesto que todo parezca.