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En una genial serie llamada Black Mirror de la que hemos hablado por aquí sobradamente, y en primer capítulo de la última temporada… véase:

Black Mirror. Temporada 3 Capítulo 1: Nosedive

Pues el mundo se ha converido en un falso paraíso debido a las redes sociales y su influencia. Total, que o te dan cinco estrellas por todo o eres un paria y la protagonista lo vive en sus propias carnes cuando es invitada a una boda de la chica ‘guay’.

Pues amigos míos… yo me siento así y no veo reciprocidad alguna en esto de las redes sociales y a mí, por lo menos a mí, nadie me da al Like ese de las narices. Y no soy Madonna, lo sé, pero cuando salgo a la calle la gente se comporta, me sonríe y las chicas no me escupen y hasta me hablan… pero llego al ordenador y nadie, nadie me da al Like ni en el FB (miento, dos personas lo hacen) e investigo un poco y… ¡hay que estar buena para que te den al famoso Like! Supongo que estando bueno igual también fundiona algo pero supongo que bastante menos porque siendo una chica diez… ¡eso está hecho!

¿Llegamos entonces a la conclusión que internet está lleno de tipos con bolsas de patatas un poco aburridos? Pues puede ser. (Pausa, que voy por unas patatas). Ya está. De todas maneras, un poco de reciprocidad tampoco estaría mal y si vas por ahí en modo Like porque sabes que le sube el SEO a la gente y que le beneficia en cierto sentido (sí, es verdad aunque no os lo creáis) pues no estaría mal que los demás hiciesen lo mismo. Pero no, sólo le dan al corazoncito en el Twitter cuando le retwtitteas tú porque claro… ellos son más ‘guays’ que tú y ellos nunca te retwittean así que al final… ya no hay retweets (no sé ni cómo debería escribirse, la verdad). En fin, a ver si ésta nos hace un retweet (ya sería la bombra). ¡Toma tweet!

Pues nada, que comprendo que la buena de Britney Spears no me vaya a hacer retweet porque está muy ocupada tratando de recordar la letra de sus propias canciones (nada que objetar, yo tampoco recuerdo de qué carajo van mis libros, y no es broma)… pero lo que quiero decir es que hay algo de falso y mezquino en todo esto de las redes sociales y no me acaban de convencer del todo.

Insisto, en la calle no me va tan mal como en las redes sociales (y no soy idiota por repetir tanto lo de ‘redes sociales’, es por el dichoso SEO).

Hay un montón de consejos por ahí de que no seas un egoísta y vanidoso y que no te hagas caso sólo a ti mismo pero la verdad es que dan ganas de hacerlo.

Cuidaros y dadme al Like, anda.

Ah, ayer me dijo una chica (en la vida real, ni me retwitea ni me sigue en las redes sociales, qué mal) que Springsteen merecía el Premio Nobel más que Bob Dylan. Yo ya ni opino. Va por ella que por lo menos me habló.

Video: Bruce Springsteen – Brilliant Disguise