Ahora mismo estoy echándome una partidita al póker y tomándome un whisky y fumándome una pipa (sí, soy una persona horrible, lo sé y lo reconozco). Bien, pues me sale un anuncio que pone Helping Hands con una niña negrita abrazando a un corderito y sonriendo (nos hacen pensar que e África por el tono terroso del fondo). El lema es Play Poker to support charity. Al menos a mí me parece contradictorio todo este asunto y es que yo me veía en plan malote (me falta la moto, pero eso sí que ya no) y esto de los casinos para niños me parece ya una idea descabellada.

Las Vegas. Wikipedia. Autor: BrendelSignature
Las Vegas. Wikipedia. Autor: BrendelSignature

Entrar a un casino, sobre todo en USA, es algo sorprendente y una experiencia que no te puedes perder. Según se aterriza en Nevda (sí, en ese sitio) todo está lleno de tragaperras y todo respira juego por doquier. Pero es un juego extraño y surrealista, todo irreal y electrónico y con luces por doquier. Se tiene la sensación de haber muerto y que el cielo no es lo que te esperabas con ofertas por todos lados y chicas y bebidas y todo un negocio montado en el que nada importa porque estamos en Las Vegas.

Aquí es un poco igual (juego por internet) y parece que todo vale. Según empieza el juego parece ser que hay una comisión que acredita que ese juego no engancha (lo primero que ponen). Total, que los chicos (es dinero ficticio, eso sí) se dedican a regalar dinero, a pedir dinero y a enseñar las reglas básicas del capitalismo (que se resumen en una: amarás el dinero sobre todas las cosas y se lo quitarás al prójimo como lo harías contigo mismo). Y en medio zas, un anuncio que estás ayudando a paliar el hambre en África. Joer, pues ya me siento mejor y el tabaco que me fumo y el whisky que me bebo y los dos mil dólares del ordenador… ¡por fin han servido para algo!

A mí me parece que este mundo está un poco loco y que cada día se parece más a un casino con ofertas por doquier. Lo del Black Friday es otro ejemplo surrealista de esto: recordamos el crack del 29 comprando como locos con ofertas irrepetibles que no se dan el resto del año y hale a gastar y si sobra algo, como decía Krusty, ¡lo tiramos al pozo! (Ese episodio era maravilloso, y luego le suelta: ¿tú crees que esas limusinas de ahí fuera se pagan solas?). Había otro capítulo (estoy hablando de The Simpsons) que describía aún mejor esta mezcla de casinos y caridad: nuez y chicle, ¡juntos por fin! Pues eso.

Bueno, nada era una reflexión sin demasiada base y soy liberal y todo eso pero hasta a mí hay cosas que me dan que pensar.

Bueno, que apuesten bien y que conste que no tengo nada en contra de los juegos de azar, los apoyo y los practico y apuesto y fumo y bebo y soy todo un ejemplo para los niños.

Video: Rounders – Trailer