Lo que el Tabaco se Llevó

Como me temo que será imposible esto de quitarme este idioma de la cabeza, vamos a escribir unas líneas sin demasiado sentido (para que tampoco digan en Alcohólicos Anónimos que estoy curado del todo).

Estoy leyendo por ahí tonterías sobre el SEO (una vez en una terraza casi me pegan por decirlo) y, francamente, ¿si alguien tuviese la receta publicaría un post dando las claves o se callaría como una p. para que nadie lo supiera? Mucho me temo que tomaría la segunda opción. Tal vez escriba algo para la revista en español más tarde si tengo ganas –que lo dudo, el mundo del entretenimiento online es bastante variado como para seguir dándole a las teclas-.

Por si alguien no lo sabe, entre otras decisiones calamitosas en mi vida, tomé la decisión de ‘estudiar’ periodismo. De estudiar, nada, más bien me dieron un doctorado en ‘agarrármela en la cafetería’ (cum laude, la verdad, aunque creo que no está homologado). Me gustaría volver a asistir a alguna clase en la facultad para saber qué diantres les están dando a los alumnos porque aquí no tiene ni idea nadie de qué se cuece. En América (y me refiero a América, América, la de verdad, la de Washington y Lincoln) están a verlas venir porque esto es un cambio demasiado grande para cualquiera. Y en Europa… intentando legislar lo que no se puede (y por otra parte, tal vez ni se deba).

Hoy he leído unas declaraciones del director del NY Times y decía el tipo que había sido todo un varapalo para ellos (pues joer para los demás, ellos son el number 1 con 36 millones de visitas al mes, creo recordar). También leí algo al director de un periódico español (El País) que reconocía que le llegaban un montón de visitas de las redes sociales –que por cierto, tan poco me gustan-. Otra cosa, si meto la pata en algo de ortografía… la verdad es que no pienso ni revisarlo –me tomo tanto interés en lo que escribo como el número de lectores que tengo-. Siento que esté americanizado con los títulos, siento que no me guste ya Europa ni Francia ni Budapest y siento pensar que pienso que sólo han atisbado un poco la tormenta desde allí (América) y que ahora vienen los hindús y nos podemos echar todos (y digo TODOS) las manos a la cabeza porque son muchos, cobran poco y algunos saben de informática la torta. Que nos vayamos preparando porque la que se avecina es fina.

¡Ah, creo que ya tengo título para la reedición del libro! Se va a llamar: Lo que el Tabaco se Llevó. Tengo hasta una portada y todo. Igual un día la cuelgo –o si la encuentro, ahora mismo-. Me he comprado un ratón y un teclado con el dinero que me ha dado mi mamá (esto sí que es broma de la buena). Esta vez me lo he ganado con el sudor de mis posaderas, por pasar tantas horas delante de un ordenador escribiendo en un idioma que no hablo ni piloto, en un país que no conozco y con una gente a la que no termino de comprender. Eso sí, ¡viva América!

Bueno, os dejo que Isabel se ha levantado y hay que volver al duro curro de escribir sobre lo que no entiendo.